La cocina de Toledo, de sabores nobles y aristocráticos, despunta por sus propuestas de caza: guisos de venado o la perdiz roja “a la toledana”, así como por las carcamusas, su popular guiso de carne.
Se unen a esta tradición dos productos de la tierra: el queso manchego, puro de oveja, y el mazapán, de origen árabe y delicioso paladar, que guarda con celo la fama ganada desde el medievo.